Fiesta Primaveral
Entre las fiestas más antiguas de China están la Fiesta de Primavera y la de los Faroles, a la primera se la llamaba antes Fiestas del Año Nuevo porque corresponde al primer día del año del calendario lunar que seguían los chinos. Según el calendario solar, esta fiesta cae entre los Últimos días de enero y comienzos de febrero.Ya en tiempos remotos, China tenía una agricultura altamente desarrollada y dicha fiesta concernía, como es obvio, a la producción agrícola. Al iniciar el año, la gente hacía ofrendas a las divinidades del cielo y de la tierra y a los antepasados, rezaba por una rica cosecha de cereales y formulaba deseos de que todo marchara viento en popa.
Fiesta de los Faroles
Otra fiesta de carácter nacional es la de los Faroles, que se celebra el día 15 del primer mes lunar y corresponde a la primera noche de luna llena después de la Fiesta de Primera. En esta fiesta se presentan muchos programas folclóricos tales como desfiles de zancos y danzas del dragón. El dragón que aparece en la Fiesta de los Faroles se compone de nueve a doce segmentos, unidos por telas, que son cargados por portadores que llevan linternas colgantes: éstos, a medida que el dragón avanza, agitan en uno y otro extremo las linternas imitando el contorneo sinuoso del animal. Además de este espectáculo, son también ampliamente acogidas la danza de leones y la del bote de tierra.
Fiesta de Medio de Otoño

La Fiesta del Medio Otoño se celebra el decimoquinto día del octavo mes del calendario lunar y debe su nombre a que cae precisamente a mediados de otoño. Ese día los chinos tenemos la costumbre de contemplar la luna llena de la noche y comer la torta lunar.
Esta costumbre data, entre otras, de una historia de más dos milenios. En la antigüedad, para rogar a la divinidad celestial buenas cosechas, los soberanos solían efectuar interpretaciones musicales dedicadas a la luna en una noche del mes octavo. Como en lo referente a la luna no hay mejor noche que la de luna llena, esa noche siempre fue la del día quince. De ahí se formó poco a poco entre el pueblo el hábito de contemplar la luna llena en el mes octavo.
En China hay un dicho popular que reza textualmente así: al mediar el otoño es cuando más brilla la luna.
El hábito de comer torta de luna en esta fiesta tiene una historia bastante larga. Según se dice, los gobernantes de la dinastía Yuan, a fin de asegurar su dominio, imponían la orden de que cada diez familias usaran un solo cuchillo en su vida cotidiana, así la gente quedaba sin otras armas de metal si querían levantarse en rebelión. Además, estos mongoles, a quienes los han llamaban Dazi, perpetraban toda clase de maldades. Los habitantes, hartos ya de las injusticias, decidieron sublevarse; para ello, los organizadores concibieron la idea de promover a los vecinos a regalarse mutuamente tortas de luna en vísperas de la fiestas de otoño. Dentro de las tortas se ponía una pequeña octavilla con las siguientes palabras: actuemos en conjunto el 15 del octavo mes para matar a los Dazi y acabar con la dinastía Yuan. Esta fue la forma como los insurrectos citaron a los vecinos el levantamiento que se proponían. Después, esta práctica de obsequiar tortas entre el pueblo en vísperas de la fiesta se ha mantenido como una costumbre. Aparte, como la torta lunar es redonda, representa la reunión familiar, además de la felicidad y satisfacción completa.
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